En
general, el divorcio decretado en el extranjero tiene
fuerza en Chile siempre y cuando, se le reconozca
su fuerza por sentencia judicial emanada de la Exma
Corte Suprema, a través del trámite
llamado exequator, cuyo resultado puede ser desfavorable,
por ejemplo, si el país donde se otorgo, no
tiene tratado internacional sobre la materia con Chile.
En todo caso, el ideal para personas que se han casado
en Chile y que se encuentran en el extranjero es tramitar
su divorcio en nuestro país, juicio que mayores
probabilidades de éxito que el trámite
del exequator, no solo en cuanto a resultado sino
también en cuanto a tiempo y complejidad.